Conversaciones intercoreanas alimentan la esperanza de una distensión

DPA (Deutsche Press Agency-Agencia de Prensa Alemana)

Seúl. - Después de la peligrosa escalada del conflicto en torno al programa nuclear de Corea del Norte en 2017, se vislumbran desde principios del nuevo año inesperadamente algunas señales de distensión. Corea del Norte y Corea del Sur expresaron su voluntad de reanudar las conversaciones bilaterales. Aunque de momento solo se discute una participación de Corea del Norte en los Juegos Olímpicos de invierno en Corea del Sur, el Gobierno en Seúl espera que el nuevo diálogo siente las bases de una distensión duradera.

¿Qué es lo que se ha planeado?  
El líder norcoreano, Kim Jong-un, anunció en su discurso de Año Nuevo la intención de enviar una delegación a los Juegos Olímpicos de invierno. Representantes de los gobiernos de las dos Coreas se reunirán el martes 9 de enero en la localidad fronteriza de Panmunjom para mantener las primeras conversaciones bilaterales desde diciembre de 2015.
El Ministerio de Reunificación en Seúl informó que Corea del Norte enviará una delegación de cinco miembros encabezada por el presidente del Comité de Reunificación Pacífica de la Patria, Ri Son-gwon, un negociador experimentado. La delegación incluye también a un representante del Comité Olímpico norcoreano.
Corea del Sur también enviará un delegación de cinco miembros, encabezada por el ministro de Defensa, Cho Myoung-gyon. El principal tema de discusión es la participación de atletas norcoreanos en los Juegos Olímpicos. Para que esto sea posible, es necesario que el Comité Olímpico Internacional les otorgue una denominada "wildcard", ya que el régimen comunista en Pyongyang no ha registrado atletas para los juegos.
¿Cuáles son los motivos de reanudar el diálogo?
Hay diversos motivos que explican la intención de las dos Coreas de retomar las conversaciones. Algunos institutos de investigación surcoreanos ya habían pronosticado a finales de 2017 que Corea del Norte buscaría en el nuevo año reanudar el diálago, después de considerar consumada su transformación en una potencia nuclear.
Se cree que Corea del Norte pretende sondear con su iniciativa de acercamiento las posibilidades de una distensión. Kim había dedicado una gran parte de su discurso de Año Nuevo a temas económicos. El líder norcoreano anunció la intención de impulsar con mayor energía la maltrecha economía de su país. Aunque no han repercutido hasta el momento en la disputa nuclear, las sanciones internacionales impuestas a Pyongyang frenan el desarrollo económico de Corea del Norte.
Comentaristas conservadores en Corea del Sur sospechan que Kim está persiguiendo sobre todo objetivos tácticos, es decir que con su acercamiento a Corea del Sur buscaría liberarse un poco de la presión de las sanciones y al mismo tiempo sembrar la discordia entre Corea del Sur y Estados Unidos.
Otros analistas son más optimistas. "Aun cuando el diálogo intercoreano, que solo es el arranque, no desemboque directamente en conversaciones sobre una desnuclearización, existe al menos el potencial de abrir la puerta a un diálogo entre Corea del Norte y Estados Unidos", escribió el periódico liberal de izquierda surcoreano "Hankyoreh".
Los motivos que explican el interés de Corea del Sur son obvios. En primer lugar, Seúl quiere celebrar con éxito los Juegos Olímpicos de invierno en febrero y los Paralímpicos en marzo. Sin embargo, el presidente Moon Jae-in también ha manifestado la esperanza de que los dos países puedan sentar las bases de unas conversaciones periódicas y que las negociaciones permitan a Corea del Sur persuadir a Corea del Norte de la necesidad de abandonar su programa nuclear.

¿Cuáles son las perspectivas?

Kim Jong-un ha presentado una oferta de paz a Corea del Sur pero al mismo tiempo insiste en enviar mensajes amenazantes a Estados Unidos. El líder norcoreano de ninguna manera está dispuesto a abandonar su programa nuclear, que para el Gobierno en Pyongyang supone una garantía de supervivencia. Expertos estadounidenses prevén que Corea del Norte realice este año nuevos ensayos balísticos para mejorar la eficacia de misiles capaces de alcanzar todo el territorio continental de Estados Unidos.
Washington saludó la reanudación de las conversaciones intercoreanas y se declaró dispuesto a aplazar hasta después de los Juegos Olímpicos las proyectadas maniobras militares conjuntas con Corea del Sur. No obstante, el secretario de Defensa norteamericano, James Mattis, ratificó la intención de Washington de mantener la presión sobre Corea del Norte, pese a la "desactivación del conflicto", para que abandone su programa nuclear. Por su parte, el Gobierno surcoreano reiteró que su objetivo sigue siendo la desnuclearización de la península de Corea.
¿Qué opinan los países vecinos?
Para China, las conversaciones entre las dos Coreas son la mejor opción para superar la crisis. Por esta razón, Pekín ha saludado el acercamiento entre Corea del Norte y Corea del Sur. La propia China se enfrenta a fuertes presiones de Estados Unidos para que suspenda totalmente sus envíos de petróleo a Corea del Norte. China está interesada sobre todo en preservar la calma en sus fronteras. Por lo que respecta a Japón, un portavoz del Gobierno nipón dejó claro el pasado viernes que Tokio continuará junto con Corea del Sur y Estados Unidos, y en coordinación con Rusia y China, sus intentos de aumentar la presión sobre Corea de Norte. 
¿Cuál es la postura del COI?
El Comité Olímpico Internacional (COI) ha saludado sin reservas la voluntad de diálogo manifestada por Corea del Norte y Corea del Sur. Fuentes del COI en Lausana aseguran que esta organización pretende continuar las conversaciones con el Comité Olímpico de Corea del Norte para posibilitar la participación de alteas norcoreanos en los Juegos Olímpicos.


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