El futuro de la inteligencia artificial

DPA (Deutsche Press Agency-Agencia de Prensa Alemana)

Berlín. - La inteligencia artificial asume cada vez más tareas cotidianas. El día en que las computadoras serán más inteligentes que el ser humano se acerca y todavía no está claro cuáles serán las consecuencias.

Si bien el término suena a ciencia ficción, cada vez está más presente en nuestro día a día en forma de máquinas que aprenden por sí mismas. Las computadoras manejadas por algoritmos están detrás de los asistentes digitales, el orden de las publicaciones de Facebook o los personajes de los videojuegos.
Empresas como Google, Apple, Facebook, Amazon o Microsoft no dejan lugar a dudas de que su futuro pasa por la inteligencia artificial. Google quiere destacarse por delante de Apple o Samsung fabricando aparatos inteligentes para distintos ámbitos. Sus nuevos smartphones Pixel cuentan con la función Google Lens, que permite reconocer los objetos que están en el campo de visión de la cámara. Otra aplicación es el reconocimiento automático de la música, que permite al teléfono identificar todas las canciones que suenan a su alrededor.
Los creadores de la aplicación de foto Snapchat, por ejemplo, quieren competir con una "lista de amigos dinámica" en la que los contactos del usuario se ordenen constantemente con ayuda de la inteligencia artificial. Para ello el software no sólo aprenderá con quién se comunica más a menudo el usuario, sino a qué amigos sería más probable que escribiese en cada momento. Esos contactos se mostrarían en lo más alto de la lista.
Las computadoras cada vez son mejores a la hora de analizar grandes cantidades de datos y reconocer patrones en ellos. Una de las primeras áreas que podrían revolucionarse con ello es la medicina. A menudo las máquinas ya pueden reconocer indicios de enfermedades mejor y más rápido que las personas a partir de radiografías o tomografías computarizadas. También en los despachos de abogados se delegan cada vez más actividades en las computadoras y se está trabajando en asistentes que guarden, analicen y presenten los datos de negocios de las empresas.
Los expertos dan por hecho que la inteligencia artifical acabará con muchos puestos de trabajo. Y también parece inevitable que el software acabe por ser más inteligente que las personas. "En algún momento los chips que llevemos en nuestros zapatos serán más inteligentes que nosotros", asegura el multimillonario japonés Masayoshi Son, que está intentando comprar muchas empresas con futuro prometedor.
El fundador de Tesla, Elon Musk, advierte de que la inteligencia artifical incontrolable supone el mayor peligro para la humanidad. A mediados de año presentó ante gobernadores estadounidenses un escenario en el que una máquina muy evolucionada podría iniciar una guerra para influir en el precio de determinadas acciones. En el caso de las máquinas no se puede aplicar la fórmula de imponer reglas después de que ocurre algo malo. "En el caso de la inteligencia artificial, si sólo reaccionamos la regulación llegará demasiado tarde".
La futura superioridad de los robots supuso incluso la aparición de una "religión de Silicon Valley". Anthony Levandowski, un ex desarrollador del coche autónomo al que Alphabet acusa de robo de datos, creó una Iglesia que quiere crear y venerar a un dios basado en la inteligencia artificial.
"No sería un dios en el sentido de que produzca rayos o huracanes", dijo a la revista "Wired". "Pero si hay algo millones de veces más inteligente que el ser humano más inteligente, ¿de qué otra forma se lo puede llamar?".


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