Estudio: Munición de plomo envenena a buitres africanos amenazados

DPA (Deutsche Press Agency-Agencia de Prensa Alemana)

Johannesburgo. - La munición de plomo de los cazadores está posiblemente envenenando en Botsuana a los buitres dorsiblancos africanos, en peligro de extinción, según señalan investigadores de la Universidad de Ciudad del Cabo en la revista "Science of the Total Environment".

Según un estudio realizado, la sangre de un tercio de los más de 560 ejemplares examinados de distintas partes del país presentaba una elevada concentración de plomo. Los buitres dorsiblancos africanos ("Gyps africanus") fueron incluidos en 2016 en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Los investigadores señalan que "es muy probable" que el peligroso plomo entre en el sistema circulatorio de las aves rapaces cuando éstas se alimentan de la carroña abatida por los cazadores. Durante la temporada de caza y en los alrededores de las zonas de caza se encontraron elevadas concentraciones de plomo en los buitres durante los cuatros años en los que se realizó el estudio.
Por esta razón, la munición es "la única explicación lógica" para los envenenamientos por plomo, escribe la principal autora del estudio, Beckie Garbett. Cuando un animal recibe un tiro con munición de plomo, algunos fragmentos de la bala se pueden repartir por todo el cuerpo. En las reservas de caza en las que se permite la caza mayor, a menudo se dejan los cadáveres para los buitres.
"Todos quedamos conmocionados cuando descubrimos lo extendidos que estaban los envenenamientos con plomo y lo clara que estaba la conexión de las elevadas concentraciones con la caza", explica Arjun Amar, profesor de Ornitología en la Universidad de Ciudad del Cabo.
Aunque las intoxicaciones con plomo no son el principal motivo de la reducción del número de ejemplares de buitres, son fácilmente evitables. Por eso, la organización de protección de especies Raptors Botswana, vinculada al estudio, exige una prohibición inmediata de la munición de caza con plomo.
Se calcula que en todo el mundo solo quedan 270.000 buitres dorsiblancos africanos. Su radio de acción es tan amplio que a menudo salen de las fronteras de los parques nacionales y fuera pueden ser fácilmente víctimas de envenenamientos mortales, por ejemplo, al alimentarse de ganado contaminado con pesticidas o que ha sido tratado con medicamentos como el analgésico Diclofenac.
Pero también son envenenados a propósito por campesinos o por criminales que venden partes de su cuerpo para uso médico.
A finales de febrero fueron intoxicados casi 90 buitres cuando los cazadores furtivos introdujeron veneno en el cuerpo de un elefante muerto. Los cazadores envenenan a veces a los buitres porque estos vuelan en círculos sobre los cadáveres y permiten a los guardas de los parques nacionales seguir su pista. A veces los cazadores furtivos envenenan a los elefantes con cianuro, lo que hace que los cadáveres sean también mortales para los buitres.


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