Hossein Musavi, bandera de la oposición iraní con un pasado oscuro y represor

ABN, Agencia Bolivariana de Noticias

Hossein Musavi, es un político reformista iraní que luego de caer derrotado en las elecciones de su país el pasado 12 de junio ante el presidente reelecto Mahmud Ahmadineyad, ha sido la bandera de distintos sectores de la oposición al gobierno de la nación persa.

Hossein Musavi, bandera de la oposición iraní con un pasado oscuro y represor
Sin embargo, y a pesar de que hasta ahora la cara de Musavi no era conocida en la gran prensa occidental, ya para la década de los 80 del siglo XX, el personaje en cuestión dio de que hablar en su país, como nos muestra un trabajo de Alejandro Teitelbaum, publicado por diversos medios como Rebelión y Voltaire.

“Musavi fue Primer Ministro de Irán durante la guerra con Iraq (1981- 1989). Tiene en su currículum haber ejecutado la orden de la matanza de miles de presos políticos. Fue durante su mandato cuando la totalidad de partidos y organizaciones políticas, sindicatos, organizaciones feministas, etc. fueron perseguidos, sus miembros –miles de ellos jóvenes estudiantes de institutos y universidades-, detenidos , torturados y ejecutados”, relata el trabajo publicado por Rebelión.

Este trabajo investigativo señala que esa acción es “la matanza más grande de la historia contemporánea de Irán. Entre las víctimas, unos 53 miembros del comité ejecutivo del partido comunista, Tudeh, de los cuales 4 habían pasado 25 años de su vida en las prisiones del Sha”.

La magnitud de la represión política, religiosa, étnica y de género del régimen islamista mientras Musavi fue Primer Ministro obligó a unas 4 millones de personas a tomar el rumbo de exilio, en el que ha sido el mayor éxodo de iraníes de toda su historia. Se estima en unas 30. mil las personas asesinadas en pocos meses en el año 1988.

La gravedad de esta matanza fue respaldada por Amnistía Internacional (AI). En 2008, en ocasión del 20 aniversario de la matanza, AI publicó un informe en el que pide que rindan cuentas los responsables de la llamada “matanza de las prisiones” porque buena parte de las víctimas estaban ya en prisión cuando fueron asesinadas.

No todos en Irán durante la campaña olvidaron ese sangriento episodio. Cuando Mussavi fue a hacer campaña electoral a algunas universidades (Zanjan en el nordeste de Irán y Qazvine en el centro) , los estudiantes le exigieron explicaciones sobre su papel en la matanza de 1988.

Diversos analistas de la situación histórica del Medio Oriente han señalado que “el pasado de Musavi es tan siniestro como lo fue esa época de la historia de Irán”.

El pasado reciente de Musavi demuestra que a la grandes potencias occidentales poco o nada les importa el respeto de los derechos humanos fundamentales, como la vida o la verdadera y, sin ningún cliché, libertad de expresión.


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