Las petroleras rusas vuelven a Irak


A finales de diciembre, un consorcio liderado por el gigante energético ruso Gazprom ganó el concurso de adjudicación del contrato de explotación del campo de Badra, yacimiento de crudo iraquí situado al sur del país.



Las petroleras rusas vuelven a Irak

El próximo 29 de diciembre, un grupo internacional, encabezado por la petrolera rusa Lukoil, y el Ministerio de Petróleo iraquí firmarán un contrato preliminar para desarrollar el campo petrolífero gigante iraquí, Qurna Oeste 2.
Rusia vuelve a Irák, en el que invirtió enormes sumas y recursos humanos a finales del siglo pasado. Los propios concursos de adjudicación de contratos de explotación de campos petrolíferos iraquíes muestran que todavía quedan yacimientos fuera del área de influencia de EEUU y el Reino Unido.


Sin embargo, los actores principales de la industria petrolera afrontan muchos problemas geopolíticos y económicos. La reanimación de los yacimientos iraquíes no les agrada a los países miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), ni siquiera a las propias compañías petroleras que obtuvieron acceso a las reservas petrolíferas de Irak, salvo las empresas públicas chinas que dan prioridad a la propia posibilidad de extracción y de bajar el precio del crudo, desatendiendo la tasa de beneficio.


Las reservas petrolíferas prospectadas alcanzan en Irak unos 118.000-120.000 millones de barriles. Irak ocupa el tercer puesto en el mundo por las reservas probadas de crudo, después de Arabia Saudí e Irán. Según los últimos datos de la secretaría de Energía de EEUU, las reservas de hidrocarburos iraquíes se estiman en unos 300-400 mil millones de barriles. Así las cosas, un barril extraído allí costaría tan sólo 1 dólar. Según los cálculos de EEUU, en el caso de bajar el precio de la cesta petrolera de la OPEP, digamos, hasta unos 5 dólares por barril (a finales de dicembre, el precio del barril de crudo cerró en $US71,3), Irak seguirá obteniendo ganancias.


Irak tiene la ambición de aumentar en seis años la producción de petróleo desde 2.500 millones hasta 12-13 mil millones de barriles diarios. En este caso, Irak, que ocupa actualmente el 13º lugar en la lista de países productores de petróleo, podría subir al 4º, después de Arabia Saudí, Rusia y EEUU.


Los planes iraquíes preocupan mucho a la OPEP, igual que a Rusia, porque, una vez hechos realidad, llevarían a una depresión de los precios mundiales del petróleo. Hasta la creciente demanda china de crudo no remediará la situación.


Las petroleras rusas intentaron obtener acceso al campo de Qurna Oeste durante más de 12 años. La propia Lukoil, la empresa rusa Zarubezhneft y Irak convinieron en explotarlo en 1997. Pero la guerra desatada so pretexto de eliminar las armas de destrucción masiva en Irak, gobernado por Saddam Hussein, implicó el embargo a las exportaciones de crudo iraquí. Rusia tuvo que terminar todos los trabajos de exploración. En 2002, Bagdad canceló el contrato, atribuyéndolo al incumplimiento de los compromisos contractuales por parte del consorcio ruso. Desde la invasión de las tropas estadounidenses a Irak en 2003 para imponer la "democracia", todos los contratos de la época de Saddam Hussein pasaron al olvido. Al volver al campo de Qurna Oeste 2, Lukoil recupera sus derechos.


La Fase 2 de Qurna Oeste alberga unas reservas estimadas de 12.900 millones de barriles. Lukoil (cuota de 85%) explotará este,el  mayor campo petrolífero del mundo junto con su socio noruego StatoilHydro (15%). Los derechos de explotar Qurna Oeste 1 (8.700 millones de barriles) los obtuvo el consorcio estadounidense-británico Exxon-Shell.


La empresa Gazprom Neft (cuota 40%) explotará el campo de Badra junto con sus socios minoritarios, la empresa turca ТРАО (10%), surcoreana Kogas (30%) y malaya Petronas (25%). Sus reservas se estiman en 109 millones de barriles.


Cabe notar que las petroleras estadounidenses no participaron en el último concurso, a excepción de Exxon, que no consiguió contratos con la mayor tajada. Según la prensa estadounidense y británica, EEUU, que gastó más de un billón de dólares en la guerra de Irak, se dejó tomar el pelo.


A juzgar por todo, la ausencia de EEUU se debe al típico pragmatismo norteamericano y a las consideraciones estratégicas. Todos los campos recién licitados se ubican en el sur de Irak, de mayoría poblacional chiíta. Ninguna de las petroleras extranjeras empeñó esfuerzos por obtener acceso a campos en las regiones centrales de Irak, con escasas reservas y situación inestable. El sur iraquí, con su agresivo antiamericanismo, siempre fue un territorio difícil de controlar. Es poco probable que la presencia de petroleras estadounidenses les sea de agrado a los habitantes de esta región, incluso tras la retirada de las tropas de EEUU. Por eso, Washington ya pactó un acuerdo con las autoridades kurdas.


Una tercera parte del crudo iraquí se ubica la zona norte, de mayoría poblacional kurda. Los kurdos esperan que EEUU les ayude a conquistar la independencia o una amplia autonomía. Allí sí que los monopolios petroleros estadounidenses podrán funcionar sin problemas.


Jueves, 31 de Diciembre 2009
RIA Novosti, Rusia
           


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